Decreto del Obispado

Decreto del Obispado de Málaga por el que se accede a la coronación canónica de María Santísima de la Trinidad, firmado por monseñor Dorado Soto. 15 de octubre de 2000.

Dice así:

ANTONIO DORADO SOTO

por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica

OBISPO DE MÁLAGA

La Santa Madre Iglesia no ha dudado en afirmar repetidamente la legitimidad del culto tributado a las imágenes de Cristo, de su Madre y de los santos y con frecuencia ha orientado a los fieles sobre el significado de este culto.

La veneración de las imágenes de Santa María Virgen frecuentemente se manifiesta adornando su cabeza con una corona real. La costumbre de representar a Santa María Virgen ceñida con corona regia data ya de los tiempos del Concilio de Efeso (431) y fue propagada en Occidente por los fieles, religiosos y laicos, sobre todo desde finales del siglo XVI. los Romanos Pontífices no sólo secundaron esta forma de piedad popular, sino que, además personalmente o por medio de obispos por ellos delegados, coronación de las imágenes de Santa María incorporando a la Liturgia Romana en el siglo XIX.

Con este rito reafirma la iglesia que “Santa María Virgen con razón es tenida e invocada como reina, ya que es la Madre del Hijo de Dios, Rey del Universo, colaboradora augusta del Redentor, discípula perfecta de Cristo y miembro supereminente de la Iglesia” (Sagrada Congregación para los Sacramentos y el culto divino, Ritual de la coronación de una imagen de Santa María Virgen [14-II-83], Prenotandos).

Corresponde al Obispo de la diócesis, juntamente con la comunidad local, juzgar sobre la oportunidad de coronar a una imagen de la Santísima Virgen, teniendo en cuenta la devoción popular que suscita y el genuino culto litúrgico y el apostolado cristiano. Por ello, estudiada la solicitud y el dossier que se adjuntaba por parte de la Junta de Gobierno de la Cofradía de Nazarenos de Ntro. Padre Jesús Cautivo, María Santísima de la Trinidad y del Glorioso Apóstol Santiago, con sede canónica en la Parroquia de San Pablo de Málaga, estimamos que se reúnen los requisitos expuestos en los Criterios para la coronación canónica de imágenes, aprobados por nuestro Consejo episcopal (11-X-99).

A lo largo de la preparación y celebración del Gran Jubileo, siguiendo las indicaciones del Santo Padre y del Proyecto Pastoral Diocesano, hemos contemplado a la Virgen María íntimamente unida al Misterio de la Santísima Trinidad, desarrollando todo un proceso catequético que nos mostraba a María como Madre de Jesucristo, Esposa del Espíritu Santo e Hija predilecta del Padre. Considerando, pues, que es éste un momento de gracia especial que debe ser aprovechado en beneficio del pueblo de Dios, por el presente

DECRETO

accedemos a la coronación canónica de la imagen de María Santísima de la Trinidad.

“Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador” (Lc 1, 47). Estas palabras de la Santísima Virgen María inspiran nuestro canto de alabanza en este Año Jubilar, Año de Gracia, que proclama a “Jesucristo ayer, hoy y siempre” como Salvador y Redentor del mundo.

Dado en Mága, a quince de Octubre del año dos mil. Año Jubilar.

Fdo. Monseñor Antonio Dorado Soto

 

Los comentarios están cerrados.